A través de la carta de Pablo a la iglesia en Tesalónica, descubrimos cómo una comunidad común llegó a convertirse en un ejemplo extraordinario de fe en tiempos difíciles. Este mensaje nos recuerda que vivir preparados para el regreso de Jesús no es pasivo ni teórico: es una forma de vida. Exploraremos tres maneras en que los creyentes vivimos listos en los últimos días—apartados de los ídolos que compiten con Dios, sirviendo al Dios vivo con acciones que nacen del amor, y esperando con esperanza activa el regreso de Cristo. Es una invitación a vivir una fe que se nota, se comparte y apunta a Jesús en todo momento.